
El mismo día que fue detenido el líder del Movimiento de Autogestión Campesina Indígena Popular (MACIP), José Luis Leyva Machuca, la organización ya había anunciado el cierre de la carretera estatal ante la falta de respuesta del gobierno del estado a exigencias sobre el “bombardeo” de las nubes, investigaciones de un atentado a la organización, entre otros asuntos.
Vía telefónica, Leyva Machuca explicó a El Sol de Puebla cómo es que se dio su detención, asegurando que esto tuvo que ver con la advertencia hecha al Estado de que este mismo martes iba a movilizar a habitantes de la región y a cerrar la carretera por la tarde, por lo que después de una reunión el lunes por la noche en Tehuacán, se trasladó a Chilac y fue entonces cuando se dio la detención.
Dijo contar con el permiso de la posesión del arma, el cual venció el mes pasado y que solo llevaba 6 cartuchos, no 28 como se indicó, además de que la detención no fue en un punto de revisión, pues al ingresar a la Cuacnopalan-Oaxaca, a la altura de Coapan, una unidad de la Guardia Nacional lo siguió, le pidió detenerse y sin pedir documentos, sólo lo bajaron y comenzaron a revisar el auto.
Después de encontrar el arma, uno de ellos dijo qué había también “coca” a lo qué les respondió que estaban cometiendo un delito; después de su detención logró hablar con su abogado y fue trasladado a la ciudad de Puebla, fue ahí donde se presentaron los documentos. Él declaró en náhuatl exigiendo un traductor y fue cuando organizaciones e incluso el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), lograron intervenir.
Mencionó que fue después de las 19:00 horas que logró su libertad sin pagar fianza, el arma se quedó hasta que actualice su permiso de posesión, al igual que su auto, el cual podrá sacar cuando presente documentos de su propiedad. Dijo que de alguna manera se respetaron sus derechos, pero está seguro que esta acción fue premeditada ante las acciones que había ya advertido al gobierno a través de sus delegados.
Leyva Machuca dijo que la respuesta a la agenda que se tiene desde hace varios meses debía ser respondida desde la semana pasada, por lo que al no hacerlo la advertencia fue el cierre de carreteras y movilizaciones, pues las “avionetas” aún siguen bombardeando la región y además no ha habido avance en la investigación del atentado qué sufrieron el año pasado, en donde una camioneta de la organización fue incendiada en Chilac.
Recordó que una de las exigencias fue también sobre el atentado que sufrió en 2013, cuando sujetos le dispararon y pese a haber dado las placas del auto, hasta el momento dicen que no dan con el propietario, señalando a la familia Celestino Rosas. “Rompimos el diálogo con Ardelio Vargas y sabían cuál era la intención, por supuesto que debían impedir que llegara a organizar la movilización en su contra”, señaló el líder indigenista.



