
Excandidatos a la presidencia Municipal de Chiconcuautla denunciaron que fueron amenazados de muerte por parte del alcalde reelecto, Artemio Hernández Garrido, tras haber impugnado la elección en dos ocasiones y aprovecharon para desmarcarse de actos los vandálicos registrados durante el cierre de la jornada electoral del 6 de junio.
De manera grupal, los cinco candidatos a la presidencia municipal de Chiconcuautla, Mónica Delgado Martínez de Morena, Belem Soto Rojo del Partido del Trabajo, Noé garrido Hernández del PAN, Tomás Martínez Roldán de Nueva Alianza y Martín Fuentes Tianguistengo del PSI, se desmarcaron de las acusaciones que hizo el alcalde, Artemio Hernández Garrido, tras conocerse la ratificación de los órganos electorales sobre su triunfo.
En su momento, Hernández Garrido dijo a la prensa que los exabanderados de oposición habían alentado a algunos electores “para quemar parte de la presidencia municipal” y “paquetes electorales” en la noche de la elección y abundó que lo hicieron porque “no saben perder”.
En respuesta, los aludidos aseguraron que fueron los mismos electores “cansados de la compra de votos y uso de los recursos públicos, lo que los alentó para amotinarse y quemar paquetes electorales, también dijeron que no se quemó parte de la presidencia municipal, sino la comandancia municipal”.
Señalaron que ellos no tenían por qué alentar a los electores debido a que había una inconformidad natural provocada por la actitud del mismo presidente municipal, Artemio Hernández Garrido, quien participó como candidato del PRI para repetir en el cargo, además de haber detonaciones de armas de fuego por parte de las escoltas de la presidenta del DIF municipal.
Algunos de los declarantes aseguraron que no estarían entorpeciendo el desarrollo de Chiconcuautla, otros en cambio, dijeron que estarían vigilando el responsable ejercicio de los recursos económicos públicos para el beneficio de la comunidad.
Aprovecharon para decir que el edil al enterarse de las impugnaciones que se hicieron, les llegaron amenazas vía mensajes de texto a sus teléfonos y de manera verbal por algunas personas allegadas al presidente Artemio Hernández Garrido, por lo que responsabilizaron al edil de lo que les pudiera ocurrir a ellos y a sus familias.




