Locales
Adiós a los negocios de toda una vida, los efectos colaterales de la pandemia
Personas como Daniel Hernández, empresario restaurantero con 45 años de experiencia en el gremio, debieron de desprenderse de sus fuentes de ingreso por causa de la Covid-19

Las pérdidas en el último año por la pandemia no se limitan a las muertes de familiares o amigos, pues también hay quien está de duelo por haberse desprendido de un trabajo o un negocio como Daniel Hernández, cerrando éste en noviembre del 2020 el restaurante Los Farolitos, un negocio familiar con 45 años de historia que formaba parte ya del decorado y folclor del Centro Histórico.
“Vimos la transformación del Centro Histórico de Puebla, crecimos en ese restaurante que mi tía y mamá pusieron en marcha y del cual me enamoré de pequeño. Nos quedamos a siete meses de cumplir 45 años de vida y el cerrar nos tiene tristes a todos en la familia”, expresa Hernández.




