Nación
Santuarios de Mariposa Monarca permanecerían cerrados por pandemia

Ante el repunte de casos de Covid-19 en México, se analiza la posibilidad de no abrir por primera vez al público los santuarios de la Mariposa Monarca en el Estado de México y Michoacán, para evitar riesgos de contagio en los ejidos y comunidades, informó la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
En entrevista con Excélsior, Gloria Tavera Alonso, directora de la Región Centro y Eje Neovolcánico de la Conanp, dio a conocer que se mantienen instaladas las mesas de trabajo con la Secretaría de Salud y los gobiernos de las entidades, con el fin de hacer la valoración final, siempre poniendo por delante el bienestar de las familias que dependen de esta actividad turística.
«Ya una comunidad El Capulín y Macheros en el municipio de Donato Guerra, en el Estado de México, que tiene un santuario de hibernación de la Mariposa Monarca, que se llama Cerro Pelón, ellos por Asamblea han decidido que no van a aperturar esta temporada a la visitación turística; ellos mismos lo decidieron para evitar posibles contagios en su comunidad y que el costo beneficio lo han evaluado, sería completamente muy riesgoso», manifestó.
La bióloga señaló que los otros cinco santuarios que se encuentran en el Estado de México y Michoacán, están a la espera de que se tome una decisión, y por lo pronto, se les impartirán cursos de capacitación de 40 horas sobre el protocolo de seguridad en campo y medidas sanitarias en la venta de alimentos y artesanías, así como para el alojamiento de visitantes.
Comentó que el objetivo es que estén preparados, en caso de que abran los santuarios con poco aforo y reglas estrictas de convivencia, durante parte de la temporada que va de mediados de noviembre a finales de marzo, justo cuando se cumplen 20 años del decreto de creación de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca.
Explicó que tan sólo el uso de cubrebocas es un asunto que preocupa, debido a que los bosques donde hiberna la mariposa Monarca están a tres mil metros de altura y hay que subir muchas pendientes, lo que complica que los visitantes puedan respirar y jalar suficiente aire para seguir su camino.




