
El diputado Porfirio Muñoz Ledo dijo que dejará de hacer señalamientos en contra de la candidatura de Mario Delgado porque ya quedó claro el mensaje de que se trata de un alfil de las ambiciones presidenciales adelantadas del canciller Marcelo Ebrard.
“En las elecciones de 2021 hay quienes quieren ganar a la mala, metiendo dinero y proyectando a un candidato presidencial. No estoy de acuerdo. Ni en lo uno ni en lo otro. Soy un hombre honesto y cabal”, expuso.
“Tuve que dar ese estacazo. Fue una advertencia oportuna y necesaria. Ya puse un hasta aquí. Y les dije que si seguían así los iba yo a sacar del partido”, ponderó.
En entrevista, el aspirante a la dirigencia de Morena descartó que sus declaraciones puedan generar molestia en el presidente López Obrador.
“Yo no acuerdo con el Presidente de la República. Yo lo conozco, él me conoce. El a mí no me ha comentado nada. Si no ha contestado siendo Jefe del Estado, es que está de acuerdo”, alegó.
Dijo que, en su momento, consideró relevante lanzar la voz de alerta para evitar que Morena se convierta en el partido de quienes más recursos tienen.
«Somos un partido en movimiento donde caben muchas ideologías: de izquierda o de centro izquierda. Pero la gran diferencia en líderes internos es los que son multi multimillonarios y los que hacemos política con la gente», definió.
Reconoció que sus declaraciones al periódico El País, en el sentido de que el candidato Delgado es parte de una estrategia del canciller Ebrard, tomaron “un sesgo muy agudo. Pero ya no voy a ceñirme a eso. Yo tenía que poner un alto. Lo medité mucho, averigüé mucho. Sabía que podía ser considerado como radical, no como tolerante. Sabía que me iban a preguntar por qué no conciliaba. El día que sentí, que fue el sábado, que podía ser negativo, en vez de positivo, paré. Pero no me arrepiento de lo que dije que es 100 por ciento cierto: mi adversario más cercano es alfil con muchísimo dinero. Pero un partido: o es del pueblo o es del dinero”.
El ex dirigente del PRI y del PRD se definió como un político “siempre disidente y heterodoxo” y habla de la importancia de auditar a los partidos, como recuerda haberlo hecho en su momento cuando estuvo al frente del priismo, en el sexenio de López Portillo. “Porque yo no recibía dinero ni me daban línea”, contó.




